Posted 1 year ago
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Antes de empezar con mi anécdota, es mi deber platicarles de mis antecedentes en el campo del automovilismo.
Primero, aprender a manejar fue todo un reto para mí y para mi instructor de manejo. Una vez que logré manejar, necesitaba la licencia de manejo para andar por las avenidas de Tijuana; cabe mencionar que fui en mi día de suerte a solicitar la licencia. A la hora que me tocó hacer el examen práctico las calles aledañas al lugar estaban invadidas de automóviles, por lo que sólo me hicieron dar la vuelta a la cuadra. Así obtuve la licencia.
Mi historia de incidentes manejando, comienza un buen día en el que entrando a mi casa choque con la reja, mi primer choque. El segundo fue otro buen día en que salía de mi casa, por querer leer la publicidad de un camión rosa solté el freno y de nuevo la reja chocó el carro. Nótese que exactamente como lo estoy relatando sucedió.
Ahora ya puedo continuar con el asunto que me ocupa en este post. La tercera vez que choque estaba saliendo otra vez de un estacionamiento… pero no el de mi casa. No divisé tres mini-postes que estaban del lado derecho y pues ¡ocurrió! Solté el freno y los postes chocaron el carro. Para mi buena fortuna nadie me miró (o al menos yo no mire a nadie).
Así fue y espero que no vuelva a ser así, como lo dice el titulo “La tercera es la vencida” entonces espero que este haya sido el último incidente de objetos chocándome.
Manejen con cuidado :]
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